Barrio Húmedo, donde reina la generosidad de los taberneros locales con sus tradicionales tapas. Los hosteleros han sabido ganarse el reconocimiento de los visitantes, gracias a la sana competencia entre ellos y a su espontaneidad.

 

El nombre de Barrio Húmedo, cuenta la historia que se llama así porque no te quedarás seco si lo visitas, así que te aseguro que no saldrás ni sediento, ni hambriento de este barrio. Hacía tiempo no visitaba esta preciosa ciudad, de donde mi padre es oriundo, así que en un pis pas me estaba ya cruzando el Negrón.

León, es una ciudad con patrimonio histórico y monumental; merece la pena visitar La Catedral; el mejor ejemplo del gótico clásico de estilo francés en España, La Basílica de San Isidoro, El Monasterio de San Marcos, El palacio de Los Guzmanes, El Palacio de los Condes de Luna, la iglesia del Mercado y La Casa de los Botines, obra  de Gaudi para abrir boca y después adentrarse en el barrio húmedo.

Te recomiendo te dirijas a la plaza de San Martín, a partir de este punto encontrarás más de 200 bares! recuerda que con cada consumición te ofrecerán una tapa gratis, así que te recomiendo vayas por cortos de cerveza o de vino de la tierra como Pietro Picudo, cuyos precios son asequibles 1, 10 euros y así podrás disfrutar de las diversas tapas, como la  morcilla, cecina, patatas con infinidad de salsas, pizza, picadillo, chorizo, croquetas, sopas de ajo, albóndigas o tigres, son un buen ejemplo de lo que se ofrece en la zona de tapeo más auténtica de León. Así que para allá vamos!

Entrando por la calle Ancha, la trastienda del 13, un local nuevo, donde la tapa de la casa era a base de patatas con cecina, pedí la tosta de paleta ibérica con tomate muy rica, Este bar se convierte en  pub

La bien querida, otro salto a un local innovador, ya que de pincho de la casa me pusieron sushi de bacalao con lombarda y pimentón picante de la Vera. Uno de los sitio actualmente en auge.

Tizón, todo un clásico, así que aquí no podía faltar la cecina con ese estupendo pan de hogaza de la tierra,

 

Rebote, tienen fama las croquetas, de hecho es la única tapa a elegir; de morcilla, picante, de cecina o de queso, personalmente la noté seca, fría e insípida. No se si por el precio viene su fama.

Gaucho, la tapa de patatas con picadillo, recomiendan las sopas de ajo; habrá que probarlas a la próxima,

El besugo, un clásico de la zona, de tapa patatas con ajo, tienen fama las ancas de rana, pero se habían terminado

La gitana, de tapa morcilla; este es otro sitio al que apetece volver.

La favorita, restaurante italiano moderno y muy bonito, de tapa risotto.
Ojo ahora lo asesoran en sus carnes los propietarios del Capricho,

Podría enumerar unos cuantos más que visité, pero estos fueron los seleccionados. Una vez que terminas de visitar los bares, en el mismo entorno están los bares de copas.

Conde Luna, Barry´s, Molly Malone, Soho o el pub de Café Quijano, un poco más apartado llamado La Lola.

Os aseguro que es una estupenda opción para un fin de semana!