Vuelve a subir el telón

Hermosilla 15, Madrid

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Kabuki y Sudestada presentan el nuevo Teatriz

El antiguo teatro infanta Beatriz fue inaugurado en 1925, tras más de 70 años en activo, el arquitecto y diseñador francés Philipe Starck lo transformó en el Restaurante Teatriz, uno de los más originales de la capital que siempre fue un referente en Madrid. En otoño del 2011 vuelve a abrir sus puertas con un nuevo aire gastronómico.

 El Teatriz siempre me ha parecido un sitio fantástico, así que decidí probar suerte con la nueva dirección y desde luego, no me arrepentí.

La entrada con un hall donde te reciben amablemente, es uno de los detalles que me sorprendieron, la cantidad de personal que hay en el sitio, cada persona desempeña una labor y lo hacen muy bien francamente!.

La zona de tapeo bajo un ambiente desenfadado, a base de 20 diferentes selectas tapas y la espectacular selección de espumosos, caldos y cervezas elegidas por Juanjo Asencho, ideales mara armonizarlas es el primer ambiente, posteriormente se encuentra el patio de butacas convertido en un imponente comedor donde cada mesa tiene un tamaño y forma distinta, la decoración en tonos grises y blancos, pero para mi demasiado oscuro, lámparas gigantes que reflejan sobre las mesas y un espejo trasero que amplía aún más el escenario, la música de fondo francamente la evitaba,  la carta es la apuesta del chef Carlos Núñez a base de una cocina internacional de mercado, aunque también podrás degustar de la cocina japo.

El comedor está presidido por el escenario donde figura una barra de sushi de ocho metros llamado Kirei, propone una selección de algunos platos de Kabuki – post que
tengo pendiente- que bien sabemos que es realmente sorprendente; así como de la coctelería de Sudestada, la armonía perfecta para la puesta en escena.

Entre la carta destacamos la selección de sushi, como el nigiri de pez mantequilla con un toque de trufa, la hamburguesa de wagyu, así como la gran variedad de divertidos y explosivos cócteles.

Comencé con un mojito mientras seleccionaba la comanda, como aperitivo de la casa atún macerado con sésamo, la selección de nigiris: huevo frito con un toque de trufa, de pez mantequilla, de salmón, jamachi y de vieria, maguro picante de atún, usuzuriki mojo verde con papa arrugada y futomaki de huitlacoche y queso arzúa, puedo decir que todo estaba suculento rociado por champagne Ruinart por copa.

Disponen de medias raciones, ya que el menú degustación se sirve sólo para 2 personas, insisto en el servicio es sensacional, pero los precios son severamente altos, cada copa de champagne 10 euritos!!!

En la planta alta se encuentra el Pink Lounge, barra de mármol rosa, sofás y butacas y mesas confortables, ideal para culminar la noche.

El precio por lo comentado y 2 copas de champagne 60 euros

Cuatro ambientes para todos los gustos, un sitio digno de conocerse!